Celso Piña fue un eslabón importante para que la cumbia colombiana se extendiera en Monterrey y en el mundo.
Sin bases para tocar el acordeón, las notas de artistas como Alfredo Gutiérrez o Aníbal Velàsquez lo llevaron a iniciar un camino musical empírico pero con ganas de sobresalir que después lo convirtió en mensajero de este ritmo adoptado y adaptado en México.

Su trayectoria fue motivo de libros en nuestra Ciudad, que plasmaron sus inicios difíciles al lado de sus hermanos, los sufrimientos y también las glorias.Tanto fue su alcance, que su nombre y su trabajo trascendieron hasta Colombia, donde los «originales» exponentes de esa música lo consideraban un estandarte de su propia cultura.

Con la muerte de «El Rebelde del Acordeón», el miércoles pasado; cantantes y compositores de la cuna del vallenato expresaron su sentir por el fallecimiento de Celso Piña, a quien le agradecieron también su esfuerzo por «hacer otra Colombia» a miles de kilómetros de distancia.
Uno de ellos fue el maestro Alfredo Gutiérrez, tres veces Rey Vallenato, ícono de la música colombiana, quien a través de sus redes sociales escribió un mensaje de despedida.
«Hoy le canto una serenata al cielo a mi querido @celsopinaoficial, quien en varias entrevistas a ‘El Tiempo’ dijo que aprendió a tocar acordeón escuchándome».
ALFREDO GUTIÉRREZ/ Ícono Vallenato
Su forma de interpretar y fusionar la cumbia quedó plasmada en muchos sectores y estratos sociales del mundo, que hasta la misma Fundación del Festival de la Leyenda Vallenata dedicó unas palabras para el «Cacique de la Campana», a las que también se unieron Wilfran Castillo y Roland Valbuena.
Además, el cantante Álex Manga enalteció el legado del acordeonista, a quien tuvo la fortuna de conocer y conversar con él.
«Es una pérdida para el folclor tanto mexicano como colombiano», dijo, » (hay que) agradecerle porque él, al lado del maestro Aniceto (Molina), le dieron un valor a nuestra música colombiana en esa zona del país».
ALEX MANGA / Cantante
Así como en Colombia, en nuestra ciudad hay quienes saben de la importancia y repercusión de su trabajo del líder de la Ronda Bogotá, como Lorenzo Encinas, Nicho Colombia, quien plasmó la historia del acordeonista regio en el libro «Celso Píña: El Rebelde del Acordeón».
“Fue una oportunidad para plasmar las vivencias que tuve con el Cacique de la Campana desde que lo conocí hasta la época actual».
LORENZO ENCINAS /Antropólogo y amigo personal de Celso Piña
«Pensamos, no en un libro de texto, porque el libro de texto implica manejar cierto tipo de marcos teórico-analíticos y en ese sentido lo que tratamos de hacer era recordar algunos pasajes de su vida para plasmarlos en un libro».
Su muerte fue repentina y dolorosa para todos los que lo conocieron, sobre todo por la larga historia y su trayectoria que aún tenía mucho para contar.

«Es el último juglar que tenemos en Monterrey”, sentenció.
Celso se convirtió en leyenda mucho antes de su muerte y ahora solo queda el reconocimiento de ser el hombre salido del barrio que unió a todos los estratos sociales a ritmo de cumbia y acordeón alrededor del mundo.
